El amor es como los huéspedes. Lo que importa no es creer en ellos, sino saberlos recibir cuando se presentan, aprovecharlos mientras están, y despedirlos con cortesía cuando se marchan
En el verdadero amor no manda nadie; obedecen los dos
En vano he luchado. No quiero hacerlo más. Mis sentimientos no pueden contenerse. Permítame usted que le manifieste cuan ardientemente la admiro y la amo
El amor es sublime y miserable, heroico y estúpido, pero nunca justo
El amor no mira con los ojos, sino con el alma